Decálogo
de derechos
de
los niños a escuchar cuentos 
La Asociación Colombiana del Libro
Infantil redactó, el "Decálogo de derechos
de los niños a escuchar cuentos" que apuntamos
a continuación:
Todo
niño, sin distinción de raza, idioma o religión,
tiene derecho a escuchar los más hermosos cuentos
de la tradición oral de los pueblos, especialmente
aquellos que estimulen su imaginación y su capacidad
crítica.
Todo
niño tiene derecho a exigir que sus padres le cuenten
cuentos a cualquier hora del día.
Todo
niño que por una u otra razón no tenga a
nadie que le cuente cuentos, tiene absoluto derecho a
pedir al adulto de su preferencia que se los cuente, siempre
y cuando éste demuestre que lo hace con amor y
ternura, que es como se cuentan los cuentos.
Todo
niño tiene derecho a escuchar cuentos sentado en
las rodillas de sus abuelos. Aquellos que tengan vivos a
sus cuatro abuelos podrán cederlos a otros niños
que por diversas razones no tengan abuelos que les cuenten
cuentos. Del mismo modo, aquellos abuelos que carezcan de
nietos están en libertad de acudir a escuelas, parques
y otros lugares de concentración infantil donde podrán
contar cuantos cuentos quieran.
Todo
niño está en el derecho de saber quiénes
son los principales autores de cuentos. Las personas adultas
están en la obligación de poner sus historias
al alcance de los niños.
Todo
niño goza a plenitud del derecho de conocer las fábulas,
los mitos y leyendas de la tradición oral de su país.
El
niño también tiene derecho a inventar y contar
sus propios cuentos, así como a modificar los ya
existentes, creando su propia versión.
El
niño tiene derecho a exigir cuentos nuevos. Los adultos
están en la obligación de nutrirse permanentemente
de nuevos e imaginativos relatos, propios o no, con o sin
reyes, largos o cortos. Lo único obligatorio es que
éstos sean hermosos e interesantes.
El
niño siempre tiene derecho a pedir otro cuento y
a pedir que le cuenten un millón de veces el mismo
cuento.
Todo
niño tiene derecho a crecer acompañado de
las aventuras de "Tío Jorge" y "Tío
Conejo", de aquel caballo que era bien bonito, y del
inmortal "Había una vez...", palabras mágicas
que abren las puertas de la imaginación en la ruta
hacia los sueños más hermosos de la niñez.

Así
que, mayores y pequeños, aplínquense la lección
y cuenten unos, escuchen otros y disfruten todos de la experiencia.
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saludo o tu opinión en mi "GuestMap".
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Fuente utilizada
Calligraph421 BT

